
Un equipo de investigadores
del Instituto Weizmann en Rehovot, Israel está tratando de responder a la pregunta. Dirigidos por el Prof. Eran Segal y el Dr. Eran Elinav, un grupo de biólogos están investigando porqué a algunas personas las benefician las dietas saludables, mientras que a otras no. Su hipótesis es que las bacterias, dentro del tracto intestinal, varían entre los individuos, y por lo tanto la gente puede digerir los alimentos de manera diferente.
Los organismos de salud pública recomiendan comer una dieta baja en azúcares para prevenir la aparición de la diabetes. Sin embargo, Segal cree que las dietas personalizadas podrían ser más eficaces en el control de los niveles de azúcar en la sangre. “Vemos una enorme variabilidad en las respuestas de las personas a los alimentos”, dijo Segal. “Así que cada dieta tiene que adaptarse personalmente”.
“En todos los casos que hemos experimentado, había una gran diferencia entre la buena alimentación y la mala dieta, a pesar de que contenían las mismas calorías”, dijo Segal. “Al personalizar estas dietas, en algunas personas la glucosa en sangre se estabilizó a niveles saludables”.
Aunque aún queda por seguir avanzando, en las primeras etapas de investigación el equipo ha obtenido distintos resultados que se publicaron en la revista Science.
Las investigaciones del equipo están en curso, pero se acercan a las dietas personalizadas que podrían predecir con precisión las respuestas digestivas y en última instancia prevenir la diabetes, enfermedades del corazón y cáncer.
Fuente: www.facebook.com/PorSiempreIsrael
