Categoría: Infantil B
Pseudónimo: Pollito
Un día en la casa de Sofía su familia esperaba las olimpiadas con desesperación, todos estaban muy emocionados. Cuando comenzaron las olimpiadas pasaron a desfilar distintos países. El que más le llamó la atención fue su país, México. Puso mucha atención en los nadadores, futbolistas y gimnastas.
Cuando estaban las gimnastas, a Sofía le llamó la atención una en especial, era la gimnasta que representaba a México. Le encantó como hizo los brincos y maromas con mucha exactitud. Al observar esa forma de moverse de la gimnasta Sofía les pidió a sus papás que por favor la metieran a clases de gimnasia.
Sus papás le comentaron que el problema de meterla a clases de gimnasia era que podría descuidar la escuela y eso no les agradaría. Así que decidieron llegar a un trato, podría entrar a clases de gimnasia, siempre y cuando no descuide la escuela.
En su primer día de clases empezaron a enseñarle equilibrio y saltos chiquitos.
Sofía comenzó a desesperarse al ver que no avanzaban en las técnicas, así que decidió decirle a la maestra ¿Por qué hacemos técnicas tan aburridas?
La profesora le contestó: Porque toda gimnasta comienza desde lo básico. Sofía comprendió que debe ser paciente para poder llegar a tener la habilidad de la gimnasta mexicana que vio en las olimpiadas, así que decidió seguir esforzándose. Con el tiempo ganó muchas competencias y comenzó a tener más técnicas y fama. Sus papás se sintieron orgullosos de ella y la apoyaron en todo.
FIN.