
¿Cómo viven los hijos el divorcio de los padres sabiendo que ya no podrán convivir con el miembro de la pareja que fue alienado?
Normalmente, el divorcio causado por el SAP, Síndrome de Alienación Parental, ocurre en forma tardía, el miembro alienado no se da cuenta de lo que le está pasando hasta que su salud se deteriora a causa de la depresión tan fuerte que vive. Ya que la alienación, no sólo lo aliena de sus seres queridos y sus conocidos, también lo aliena de sí mismo. Se ve obligado a actuar como su pareja quiere y no puede ser el mismo. Eso hace que su cuerpo empiece a deteriorarse.
Se preguntarán, ¿por qué? Es una cuestión de agresión emocional, la agresión emocional no se ve desde afuera, pero se siente muy fuerte en el interior del cuerpo del que es agredido, es el cuerpo el que se da cuenta de lo que está pasando y le avisa al que lo sufre a través de enfermedades. Una persona que sufre enfermedades frecuentes es una persona a la cual su cuerpo le está diciendo algo está mal en tu vida y si no lo resuelves, te va a ir muy mal.
Se requiere hacer un cambio profundo, que se logra a través de acudir a una terapia psicológica que le explique por qué tiene tantas enfermedades. La realidad es que no soporta la vida que lleva y si no hace un cambio profundo, que no será fácil ya que la pareja y los hijos están acostumbrados a vivir de esa forma, con un esclavo silencioso que los complace en todo y a veces, aunque se asista a terapia familiar no se logra aceptar que hay que hacer un cambio y entender que la pareja alienada también tiene necesidades que deben ser satisfechas.
Por eso se llega a la necesidad de llegar al divorcio, aunque no le agrade la idea, ya que la familia está acostumbrada a vivir así y a quien no le gusta que se le dé todo lo que quiere sin dar nada a cambio. La persona alienada vive una soledad terrible, aunque siga viviendo con todos en la misma casa.
Para poder sobrevivir tendrá que irse y finalmente, tomar el control de su propia vida a través del divorcio, ya que la separación por sí sola no funcionará.
La violencia física al ser golpeado por su pareja es más notoria pero los hijos pueden verla como normal o ser engañados por el golpeador acerca de que lo hace por el bien de la familia con escusas fantasiosas y acusando a la víctima de actuar mal haciendo necesario golpearla para diciplinarla.
Los hijos observan y no entienden nada. El problema es que cuando ellos han caído en el juego del SAP, también se ven atrapados en el acto de alejarse del miembro de la pareja alienado. Ya no le hablan, ya no lo escuchan, ya no quieren su compañía, aceptan las respuestas del miembro alienador y caen en la trampa.
La única solución, otra vez, es el divorcio. Será la única forma en la que evitará ser víctima de la violencia física y además de la indiferencia de los hijos. Situaciones ambas que también la llevarán tarde o temprano a algo terrible.
¿Qué pasa con la relación familiar cuando hay un divorcio? Lo veremos en la próxima entrega.
// Julieta Algazi
