Cuento Infantil A
Pancho el oso
Había una vez un oso que se llamaba Pancho y casi siempre iba a la playa y en la playa nadaba y hacía castillos de arena y escuchó al delfín
Cappy iba en una aventura.
Había una vez un monstruo llamado Cappy, había encontrado una tierra obscura que se llamaba Reino Sombrío, todo era negro, llegando vio como su ropa también cambiaba a color negro, el traía una playera blanca con rojo, un pantalón azul y de pronto todo era negro.
Claci y la varita
Había una vez un niño llamado Claci. Él era alto, delgado, curioso y un poco flojo.
Cuando todos se hicieron amigos
Había una vez dos personas llamadas Gabriel y Eli que eran muy amigos y les encantaba ayudar a la gente.
El animal raro
Un día había algo en la esquina de mi casa y cuando me acerqué a echar un vistazo se me lanzó encima.
El bebé Enrique y la hermana grande Julieta
Recuerdo el día que fuimos a un restaurante a comer. Ese día, además de eso, tuve una noticia especial.
El hámster perdido
Había una vez, en la ciudad de París, un hámster que estaba en el veterinario porque se sentía muy mal y estaba enfermo.
El lápiz mágico
Había una vez un lápiz mágico que cuando dibujaba algo… ¡se hacía de verdad!
Un día un niño lo encontró tirado en el piso del salón. Lo levantó y dijo:
—¡Qué bonito lápiz!
El millonario
Había una vez un millonario feliz que tenía muchos guardaespaldas que lo cuidaban.
El misterio
Un día en una escuela hubo un robo, pero nadie sabía quién lo había hecho. Así que decidieron juntar a todos los alumnos.
El monstruo de dos cabezas
Había una vez un planeta que nadie conocía que se llamaba Dubi Dubi. No era cualquier planeta, era uno donde no existían los humanos, existían los monstruos.
El monstruo que da miedo
Había una vez un monstruo de 2 cabezas era amable, solidario, feo; hermanos de un sólo cuerpo.
El monstruo y la princesa
Había una vez un castillo muy lejano en el que había una princesa que tenía los ojos de color café y usaba una tiara plateada que brillaba con el sol, tenía el cabello lacio y su nombre era “princesa Mía”
El país de la música
Lo primero que tenemos es una nota llamada la Reina Clave de Sol, también tenemos una nota que se llama Ligerito, Marcho, Voy, Forte y Piano
El Paraguas de los Colores
Había una vez una niña llamada Lucía que adoraba la lluvia. Mientras todos corrían a esconderse, ella se quedaba mirando las gotas caer por la ventana.
El pato que convirtió a los bullies en amigos
Había una vez un pato llamado Samuel que era el estudiante más inteligente de toda su generación.
El secreto de la chica vampiro
Había una vez una niña llamada Victoria. Ella se enamoró de un hombre llamado Sam. Sin embargo, Victoria era una vampira.
El sueño de Jenny era el arte
El sueño de Jenny siempre fue dedicarse al arte, aunque al principio no sabía pintar. Era una niña buena, amable, amorosa, cariñosa, bondadosa y muy creativa.
El sueño de Marcos
Había una vez un niño llamado Marcos, que era muy malo en el fútbol. En su escuela, los niños de su generación lo molestaban cuando jugaban fut.
El sueño de Sofía
Un día en la casa de Sofía su familia esperaba las olimpiadas con desesperación, todos estaban muy emocionados. Cuando comenzaron las olimpiadas pasaron a desfilar distintos países.
El teléfono suena mucho
Había una vez, una clase con muchos niños un poco inquietos y su maestra daba clases interesantes para que los niños estuvieran atentos.
El caso de la libélula y el perro
Había una vez, en una ciudad muy grande, un perro que se llamaba Flufi y no tenía amigos.
Flores hermosas por el jardín
En un jardín soleado lleno de flores hermosas habían buganvilias, petunias, tulipanes, girasoles y rosas todas ellas eran muy elegantes y perfectas. Competían para ser las más bonitas del jardín.
La bruja malvada
Había una vez unos hermanos que estaban leyendo un libro dentro de su casa, el libro decía que cada noche que pasaba, una bruja se comía un niño. Ellos al terminar de leer el libro se fueron directamente a sus camas a dormir.
La caja mágica
Había una vez una niña llamada Viviana, a quien le encantaba dibujar en su diario. Un día, pintó una caja mágica con muchos colores brillantes y detalles encantadores.
La hormiga grosera
Érase una vez una hormiga muy grosera alguien le hablaba y no contestaba, gritaba mucho, entonces la hormiga dijo – grité y grité me quede sin voz ¿Qué voy a hacer ? Preguntó la hormiga a su tía, la tía le contestó
La paleta y el pincel
Había una escuela muy bonita, con árboles, flores y juegos. En esa escuela las cosas tenían vida.
La princesa Sara
Había una vez una princesa llamada Sara que vivía en un reino con su príncipe. En su reino tenían un bosque lleno de rosas muy hermosas, de muchos colores.
Las aventuras de Ian
Hola, me llamo Ian. Es de noche. Esto es lo que veo.
Te has transformado en sal, vas a la parte más honda del mar y encuentras el Nautilus. Te metes dentro y escuchas algo:
Los piratas navegantes
Había una vez unos piratas a los que les encantaba navegar, ellos se llamaban Juan y Pancho y vivían en el Viejo Mundo. Su principal objetivo era buscar monstruos marinos o mejor llamados, animales exóticos.
Los tres cerditos
Había una vez, tres cerditos. El primero se llamaba Pepito, el segundo Pepe, pero el más chiquito, que era el preferido de la mamá y se llamaba Pablo, era el más tierno para la mamá.
Pancho el Retador
Había una vez un niño que se llamaba Francisco, pero a él le gustaba que le dijeran Pancho.
Por primera vez una princesa se sube a un unicornio
Un día la princesa Mialia fue al jardín de su castillo a caminar, mientras estaba ahí escuchó un sonido extraño “tuch”, “tuch”, “tuch”
La niña y el pez
Había una niña que se fue al río de los deseos que estaba en un bosque mágico donde solo entraban los niños que tenían de 7 años a 9 años, pero para entrar debían decir una palabra mágica, la palabra era abre la puerta sésamo, que habían escuchado en la noche en sus sueños.
Se me perdieron los colores
¡Hola! Me llamo Mirli. Tengo un problema muy grande y no lo puedo resolver, se me perdieron los colores del arcoiris y no los puedo encontrar. Ya los busqué dentro de mis cajones, en mis zapatos y en la bolsa de mi chamarra, y no los puedo encontrar.
Un golpe de suerte
Había una vez una sirena que era muy bonita, sin embargo, a veces era un poquito egoísta.

